domingo, 21 de octubre de 2018

LA PRÁCTICA DE LA SEXUALIDAD Y LAS REDES SOCIALES.


LA PRÁCTICA DE LA SEXUALIDAD Y LAS REDES SOCIALES
(ENSAYO)
            En pasadas generaciones, la sexualidad era un tabú marcado, por los valores y la educación, algo que solo, estaba hablado y disfrutado, en temas serios sobre la mesa al momento de cenar y lleno de prohibiciones de lo que jamás se debería hacer o disfrutar, si querías estar de acuerdo con casarte de velo y corona en el caso de las mujeres y en el caso de los hombres, para los que nacimos en los 90¨ fue, que los amigos y tu propio padre, en alguna ocasión te hablaran del tema de la sexualidad, pero siempre con un tono fantasioso de promulgar lo extraordinario y ¨circense¨ del heroico acto de que el miembro viril, había sido utilizado por primera vez o primeras veces, aquel miembro viril del narrador era más grande para dar placer, más grande que a todas las mujeres enloquecían, pareciera que alardear del tamaño del pene, te da la voz de experiencia y la práctica, pero hasta el momento la realidad es que,  no recuerdo que alguno de los hombres que en mi adolescencia y mi vida como joven – adulto, me haya platicado de las emociones, del ¨sentir¨, de la parte emocional del ¿Cómo se sentiría una mujer después de ser engañada y utilizada, por aquel acto erróneo llamado ¨prueba de amor¨?, ¿Cómo llega a sentirse, el acto del sexo, solo por ser sexo y sin romanticismos? ¿Cómo se siente el sexo, que no es consensuado y establecido en reglas de respeto y la consideración de la discreción y privacidad personal?, pareciera entonces, que nos enseñan brutalmente, el vivir en un constante placer – implacentero, porque en algunas ocasiones y sin pretensión de generalizar, nuestras primeras experiencias en la sexualidad son, de cierta manera así, sin preguntar el sentir del otro, sin sentir más que placer, sin la pregunta ¿Cómo te sientes? Y si la respuesta fuera  ¨me siento terrible por lo que hicimos¨, ¿Estaremos preparados para sostener una respuesta de tal magnitud? O es que acaso, jamás preguntamos el sentir del otro, por el temor de que si no le gusto, nuestro acto sexual, nuestro pene, nuestra vagina, nuestro ano, nuestros gemidos, palabras, roces, nuestra piel, ¿Radica entonces un miedo en nuestro silencio?
Y una última pregunta, acaso somos tan consientes desde nuestra educación imparcial, que nos atrevemos a preguntar, ¿Quieres volver a repetir? ¿Te gusto? O quizá sostenes y afirmar con una frase ¨Me gusta mucho tener sexo contigo, no solo con tu cuerpo, si no con todo lo que eres tu¨ ¿Qué resultado tendría esta afirmación?, porque conocer la diferencia en la cama, de la serotonina y los beneficios de la dopamina, parece que es una tarea olvidada por todos y solo asumida por aquellas personas entregadas al deseo. Recordemos que en la cama, no solo conocemos un cuerpo desnudo de uno mismo, ni del otro, dejamos ya para finalizar, dejamos aquello que sentimos, pensamos y queremos, en decisión inconsciente o consiente, dejar un fragmento, un pedazo de nosotros, un gusto no apalabrado, en la memoria del otro, acaso te has preguntado en cada uno de tus actos sexuales en el universo de la intimidad ¿Qué has dejado de ti ahí? ¿Qué le has dejado al otro? ¿Qué le has dicho al otro? ¿Qué le has hecho sentir? Y sobre todo ¿Qué has recogido tú en esa ocasión o en cada una de las ocasiones que has sucumbido al sexo?
Existen prácticas, donde parece que dejar un recuerdo en el ¨ciber espacio¨ es más valioso que dejar un recuerdo, en otro ser humano, esta práctica se ha sumado y que afortunadamente no han venido a modificar, sino a sumar, la venta de cuerpo y la sexualidad, de una mejor manera posible, donde la práctica, la honestidad y el tener palabra, es un acto de compartir, de ceder y experimentar, esta práctica, algunos jóvenes, hombres y mujeres, en la distinta gama de la sexualidad, han hecho uso y herramienta al público, la venta de su acto sexual, por $200.00 (doscientos pesos 00/100mn)








Las redes sociales, han servido de una manera ¨protectora¨ para aquellas personas, que sus motivos de dinero conveniente y fácil, no puedan seguir construyendo relaciones emocionales con personas, que atentan contra su intimidad, su inseguridad, su desnudes de alma, cuerpo y espíritu, por así decirlo. En una idea sin estudio e hipótesis, creo que se atenta, contra el contacto humano y esta parte extraordinaria, que hace el ser humano, cuando ejerce su sexualidad. En años pasados, ofrecer la intimidad a cambio de dinero, el acto sexual, a cambio de dinero, era solo en las calles, incluso esto era más real, por el contacto y el dialogo, pero a través de redes sociales, lo hace frío y sin ¨sentido¨
En unos años, ¿Qué vamos a elegir? ¿Acaso estaremos dispuestos a dejar de sentir, para poder solo recibir placer – implacentero?
Recuerda que las enseñanzas pasadas, no tiene por qué regir tus actos, porque si esta práctica no se modifica, estarás repitiendo las ideas erróneas del narrador, al decir, con chiste y soberbia, ¨que no hay quien se resista a tu pene tan grande, largo y grueso¨.  

Escribenos, tus preguntas al correo: lachicaquenosabiausarzapatilla@gmail.com

Saludos cordiales


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